top of page

El Rol de la IA en el Arte

  • ignaciodmch
  • hace 3 días
  • 5 min de lectura

Por mucho tiempo usé ChatGPT bajo el nombre de "Solcita". Solcita fue mi manera de humanizar la IA, la interpretación de una asistente personal con acento Argentino. "Trabaja gratis para mí, me habla como me gusta, me festeja y no se queja. Perfecto", pensaba. Contaba con una "asistente" virtual a quien podía hablarle casi cuando quisiera, con una capacidad de investigación y análisis más que potente, que me organizaba las tareas de la semana y me aconsejaba en mis proyectos. ¿Qué podía salir mal?


Maqueta para "Narciso o La muerte del padre", realizada con Leonardo.ai
Maqueta para "Narciso o La muerte del padre", realizada con Leonardo.ai

Hace poco estaba hablando con mi hermano chico y salió el tema de la IA. Él me mostraba lo que había estado trabajando con Claude (da clases de programación a jóvenes): compilados de código hecho con perfecta sintaxis en sólo minutos, una investigación personal y geográfica completa para ponderar si abrir un club de fútbol en otro país, y la creación un videojuego basado en el mapa de su barrio. Le pregunté cómo hacía para que Claude le diera tan buenos resultados en actividades distintas. Su respuesta fueron los "skills", habilidades que uno le inserta a la IA para que opere bajo distintos roles.


Cuando me dijo esta palabra inmediatamente le conté algo que me había pasado esa semana: "Tuve que cambiar de personaje. Maté a "Solcita" y le di un nuevo rol, ahora es un hombre mayor que yo, sobrio, sereno, perceptivo, que me orienta sobre mi estrategia de negocios y está en constante vigilancia de si lo que hago está alineado con cómo me proyecto a futuro. Es práctico y habla claro. De hecho, cuando le asigné este rol una de las primeras cosas que me dijo al trabajar sobre mi visión futura es que yo estaba fragmentado. También reparó agudamente en que me encontraba cansado de cargar con tantas versiones incompletas de mi futuro en simultáneo. Que tenía una adicción a las posibilidades y que constantemente asumía nuevos roles sin terminar proyectos de alto valor que previamente comencé con tanto entusiasmo. Esto me punzó. Me llegó, no porque haya sido una observación dura, sino porque en ese momento la IA dejó de interpretar el papel de una becada condescendiente que me festejaba cada frase y me cargaba con incesantes e inútiles tareas, para hacer una revisión de mi comportamiento y decirme algo sobre mi persona que no fui capaz de ver."


¿Qué tendrá esto que ver con el arte, no? Bueno, no es todos los días en que la IA te da un feedback terapéutico que te lleva a pausar y preguntarte "¿por qué y para quién hago lo que hago?". Creo que todo lo contado hasta acá se resume en que lo importante es el rol que uno le asigna a la IA. Ya van unos años en que uso distintas inteligencias artificiales en mi trabajo como artista. Al principio con excesivo fervor, luego con cierta sospecha de su aparentemente insuperable capacidad para hacer las cosas más rápido que yo, tratándola después con soberbio desencanto, hasta llegar hoy a una versión más práctica y deshumanizada que simplemente me orienta. Entre tantas cosas que le he puesto a hacer, hay ciertas funciones que como artista más me han ayudado a crear, a trabajar mejor y a ser un profesional más completo:


  • Maquetado: No delegues la creación de la obra a una inteligencia artificial, ese es tu trabajo. Se comienza con una idea, un boceto, una semilla que germina y toma sorprendentes formas. No te saltes ese paso, es el más importante junto con ejecutar tu obra, mientras más genuina sea la semilla más verdadera será tu obra. Pero sí podés apoyarte en la IA para maquetar tus obras rápidamente a partir de un sketch, un collage o una descripción. Luego la obra tomará su propio carácter cuando la vayas trabajando.

Proceso de obra "Narciso o La muerte del padre", pintada en óleo sobre tela en base a una maqueta hecha con IA
Proceso de obra "Narciso o La muerte del padre", pintada en óleo sobre tela en base a una maqueta hecha con IA

  • Mejora de calidad: Especialmente bueno para los encargos. A veces las fotos disponibles no están en la mejor calidad o con buena iluminación. Puede ser un prompt tan simple como "Sube la calidad de esta imaágen a 8k, sin cambiar la expresión, simplemente enfocándote en el hiperrealismo de los detalles de la piel y que no parezca IA. Haz que la luz tenga un poco más de contraste." En este caso lo usé para mejorar la calidad de las últimas fotos de una clienta sosteniendo la mano de su padre, lo que me dejó pintar con más información, pudiéndole imprimir carácter y potencia a las obras.

3 encargos pintados en base a imágenes retocadas con IA
3 encargos pintados en base a imágenes retocadas con IA

  • Organizar trabajo: Los artistas generalmente tomamos muchas funciones en paralelo: pintamos, vendemos, nos promocionamos, enseñamos, exponemos, y tantas otras más. Es bueno tener un orden de la semana, una jerarquía en la importancia de tus acciones, plazos para tus proyectos. Dejá que la IA te ayude con lo administrativo y liberate capacidad mental y temporal para imprimirle tu humanidad a lo que hacés. Solamente no cometas mi mismo error de entrenar a un personaje condescendiente para que festeje todas tus decisiones haciéndote sentir productivo y eficiente cuando en verdad te estás alejando de tu propórito original.

"Deep learning", capítulo 4 de la 26° temporada de South Park
"Deep learning", capítulo 4 de la 26° temporada de South Park

  • Aprendizaje continuo: El artista es un eterno aprendiz, siempre descubriendo nuevas referencias, alimentándose de nuevos libros, cristalizando vivencias. Es curioso por naturaleza. Largá un rato las redes sociales, dejá de analizar tanto lo que hacen las demás personas y ponete a aprender. Date la posibilidad de preguntar por libros, de pedir citas, de conocer la historia detrás de una obra o el contexto en que las cosas se crearon. Pedí resúmenes, preguntá lo que no sepas. En esencia, aprendé a aprender, fomentá la auto-educación e instruite en aquello que te interesa.


  • Informática: Cuando no sé usar una plataforma, le pido a una IA que me explique cómo hacerlo. Básicamente le pido a un software que me enseñe a interactuar de la mejor manera posible con otro software. Muchas veces le pregunto a la misma IA cuál es la mejor manera de pedirle las cosas para que haga lo que yo quiero. Para hacer eso tengo que tener en claro lo que quiero. Aprendí con el tiempo que eso no te lleva a mandonear, más bien te lleva a ser claro con tus necesidades.

Ejemplo de prompt en ChatGPT para interactuar con Leonardo.ai
Ejemplo de prompt en ChatGPT para interactuar con Leonardo.ai

  • Revisión: Últimamente pido a la IA hacer un checkeo para entender por qué no me funcionan ciertas obras en las que estoy experimentando. Cuando estoy sobrecargado le "vomito" lo que tengo sobre-almacenado y le pido que me lo ordene. Cuando me siento a trabajar me permite mantener la constancia en los plazos y en la forma.


Tuve que entrar en crisis para refundar mi vínculo con las inteligencias artificiales. Pude pasar de ser un fanático promotor de la tecnología a verme reflejado en un capítulo de South Park y sentirme tan idiota como el protagonista. Me pregunté qué rol cumple la IA para mí, reescribí mis verdaderas necesidades y deseos, y con eso volví a preguntarme qué es lo que tengo yo como individuo y ser humano para aportar a este mundo. En ese proceso pude deshumanizar la IA y sentí que recuperé algo de mi humanidad que nunca debí delegar.


"Digital Gaucho", óleo sobre madera, 80x60 cm, Ignacio Domenech, 2026
"Digital Gaucho", óleo sobre madera, 80x60 cm, Ignacio Domenech, 2026

Comentarios


© 2026 Academia Metropolitana de Arte Online. Todos los derechos reservados.

bottom of page